miércoles 26 de agosto de 2009

Comiendo terreno Real. Una forma de reclamar “nuestro” espacio



















¿Qué jardines elegirías entre los más nobles de Madrid para descansar?
¿Qué te apetecería tomar en la calle bajo las estrellas?
¿Qué lugar público escogerías para tu intimidad?
¿Qué harías un viernes de agosto en esta ciudad?

Nada mejor que aprovechar el buen tiempo…y los espacios al aire libre.
La noche del viernes pasado volvió a ocuparse la calle en una acción que reivindica el desaprovechado o mal uso del espacio público.

De nuevo al ataque discreto comiendo terreno, esta vez en la Plaza de Oriente y en el bucólico entorno de sus jardines flanqueados por los ilustres Reales: Teatro y Palacio.



















¿Es el encuentro como expresión personal una rebeldía osada, un atrevimiento excéntrico o sencillamente algo natural y por derecho?
Apropiarse del lugar ¿público o vacío (libre = aislado)? y darle la legitimidad de la habitabilidad lo convierte en un espacio significativo y lo hace identitario a través de la creatividad. Nada fue más fácil que llegar y poner la mesa para cenar, haciendo nuestro el lugar y rechazando con delicadeza rotunda la oferta de al lado en terrazas con turistas.

Ya lo dice la gente de ecosistema urbano en La Ciudad Viva: “¿Acaso hay algo que nos impida bajar a la calle nuestros muebles y convertirla en una extensión de nuestra casa? ¿Por qué no transformar estos espacios en extensiones de nuestra personalidad? ¿Por qué no asumir que el espacio público nos pertenece a los ciudadanos y por lo tanto deberíamos tener autonomía para regenerarlo por nuestros propios medios?”

Pues sí, por unas horas conseguimos adaptar el espacio urbano a nuestras necesidades y disfrutar, aunque si recordamos las miradas tímidas y curiosas de los transeúntes al pasar, ruborizados ante la intimidad casera mostrada podríamos pensar que hasta nos consideraron exhibicionistas. Como auténticos voyeurs pasaron los polis en moto.
Claramente fue una oportunidad para desdibujar la divergencia que establecen las “costumbres” entre lo público y lo privado.
¡Y viva la ambigüedad urbano-funcional! (que no la conceptual)

Así que de la forma más espontánea celebramos nuestra fiesta “por la buena vida”.
El mantel de cuadros, la jarra y los platos de la vieja vajilla, las velas y el centro de flores, las sillas de casa y los vasos de la cocina; estos enseres del “espacio privado” y lo cotidiano consiguieron mimetizarse entre el mobiliario urbano _por supuesto no desechamos el generoso banco del ayuntamiento como asiento corrido para unos cuantos_ los setos y las luminarias públicas. Y como si de nuestro salón se tratase, igualmente recogimos todo.

Una cena “por todo lo alto” a la luz de la luna, las velas y las farolas, bajo el ojo Real del Palacio y los célebres Reyes de piedra, casi ceremonial. Solo que si las ceremonias suelen estar aceptadas por costumbres y estatutos, la cena de Comiendo terreno era libre y clandestina.
Una ceremonia de guerrilla que elegantemente planteó una descontextualización del espacio hasta el punto de provocar el desconcierto más absoluto entre el público y las fuerzas del orden.





































12 comentarios:

Blanca Oraa dijo...

Es una propuesta interesantísima.
Lo enlazo al blog TU, BILBAO

brijuni arquitectos dijo...

Hola, os hemos encontrado en el blog de La Ciudad Viva. Nos encanta vuestra frescura (tomadlo como queráis, siempre en el buen sentido). Somos aficionados a la ópera y nunca se nos había ocurrido cenar tan cerca del Teatro Real. La guinda hubiera sido que lo hubierais hecho en día de representación, o mejor aún, de estreno. Supongo que no repetiréis sitio pero ahí queda esa idea. Por otro lado ¿de verdad invitáis a participar a cualquiera? Si es así, puede que nos apuntemos la próxima, aunque no somos grandes cocineros... Enhorabuena y suerte en el futuro!

marta villota dijo...

Frescura "ocupando" siempre es en el buen sentido, ¡¡gracias!!

No coincidimos con una representación de la Ópera pero sí del flamenco porque la gente estaba en los Jardines de Sabatini con Niña Pastori. Así que imaginaos la afluencia y el susto que les dimos, el postre después del espectáculo.
Mientras cenábamos, pensábamos... "estos vecinos, siempre con la música alta"...
¿la próxima?... habrá que estar al tanto en el blog Comiendo terreno.

valerio dijo...

De pequeño en las noches calurosas de verano toda la calle sacaba sillas a las puertas de sus casas, también las mujeres barrían "su parte" del acerado... y tampoco soy tan mayor...

Que manera tan sencilla y genial de retomar la calle... mientras no nos apropiemos del espacio público, mientras que no lo recuperemos, terminará convirtiéndose en necrosis urbana... la vuestra sin duda es una gran puesta en marcha, sencilla, contundente, genial.

brijuni arquitectos dijo...

ok, estaremos atentos a ver si podemos pasarnos de forma anónima a cotillear y si vemos q no molestamos, igual a la siguiente podemos llevar algún plato para compartir con vosotros. suerte!

marta villota dijo...

Muchas gracias, Valerio!
Yo tampoco soy tan mayor y tengo ese mismo recuerdo de mi barrio... pasabas más tiempo en la calle que en casa y no eran necesarias tantas terrazas para reunirse.


De cotilleo anónimo, nada... Venid, venid!, será divertido.

zurine dijo...

quién tiene balcón?
quién tiene terraza?

pero todos tenemos espacio urbano debajo de casa, así que disfrutémoslo!!

me encanta, la próxima en vitoria!

Kamen dijo...

Argh... ¿¡Cómo no avisas de estas cosas!?

maría salgado dijo...

me encanta esta acción. está muy viva . tiene (casi) todas las cosas que más me gustan en el mundo: encuentro, comida, noche, verano, reapropiación. Que vengan muchas más, ¿no?

((pd. en agosto al norte norte de manhattan (por la 207), mientras buscaba cuarto encontré un barrio entero sentado en sillas desplegables y ventanas a los pies de sus edificios - jóvenes, niñxs y mayores, huyendo del calor. Fue una sorpresa y un gusto ver aquello en nueva york))

MBI dijo...

Maravilloso anonimato compartido, conversación de verano, pereza de tedio, la calle movie, deseando que no amanezca....... y ZAS!!!!!!!!!!!
alguien sin pretensiones saca la mesa y a compartirrrrrrrr oportunidad de dar. Lo que sea........ me gusta.

cerillas Garibaldi dijo...

Me parece genial la propuesta. Hay otra descontextualización (en sentido contrario), el Live in The Living que también es muy interesante.

La gente está invadiendo los espacios públicos, más en verano, los que vienen de suramérica lo hacen con gran naturalidad, aunque buscan terrenos más reservados...

En cierta medida, la calle se parece cada día más a las que nos dibujaban en RankXerox, viva y pública, como nunca debió dejar de ser.

Hola Marta.

MBI dijo...

Dde estas????????????
comiendo.............????????